En primer lugar es importante tener en cuenta que la presencia de la droga en la cárcel sirve como medio para conseguir otros objetivos más ambiciosos.
Muchas personas se valen del tráfico de estas sustancias para conseguir poder dentro de este ámbito y así manipular al resto de presos que puedan tener algún tipo de problema de drogadicción.
Y en consecuencia con esto, supone unos ingresos económicos muy atractivos para multitud de reclusos.
Pero ¿quién introduce la droga dentro de la cárcel?, es algo muy complejo pues son muchas las formas de traspasarla (en la ropa, por las ventanas que dan la exterior de la cárcel, etc.) y diferentes los agentes que se encargan de ello (familiares, funcionarios, antiguos presos que regresan, etc.)
Un alto porcentaje de las personas reclusas tienen problemas de drogadicción, y de estas, con la mayoría los que no son conscientes de la tenencia de un problema con la sustancia.
Pero para los que sí, se abre la posibilidad de los Modelos Terapeúticos.
El equipo técnico junto a sus usuarios, que protagonizaron la exposición, provenían de una Comunidad Terapéutica que se organizaba en cuatro áreas:
- Área Médica
- Área Social: aquí sobre todo se trabaja con las secuelas sociales que las drogas provocan. Y los educadores sociales se encargan de fomentar conductas alternativas al consumo.
- Área Psicológica
- Área Laboral-ocupacional
Es muy importante la labor que desde este centro se realiza, si bien, es escaso el conocimiento que se tiene sobre este y muchos otros que trabajan con personas con problemas de drogodependencia, con el fin de posibilitar la reinserción social.
En relación a este término es conveniente resaltar la apreciación que desde los usuarios se tiene, pues argumentan que para que esto fuera posible serían necesarios muchos más recursos de los que actualmente están a su disposición.
El mayor miedo de estas personas es que llegue el momento en que tienen que salir de esta comunidad pues una vez fuera, no saben lo que tienen que hacer. Se encuentran solos frente a una realidad que no recordaban tal y como ahora la ven.
Argumentan que es muy difícil reiniciar una vida nueva, pues todas las redes que conoces están vinculadas con el problema que les llevó a hacer de sus vidas una pesadilla.
Además, son muchas las personas que les juzgan y que les hacen aún más difícil su vuelta a una vida fuera del centro en el que hasta ahora se encontraban.
Por todo ello, es necesario el desarrollo de acciones con estas personas una vez fuera del centro. Es importante que dentro de éste se intente que no se hagan dependientes, pues una vez que llega el momento de salir, no van a poder enfrentarse por sí solos a una vida de la que sólo ellos sn los protagonistas.
Se les debe ayudar en ese camino, orientándolos, pero siempre han de ser ellos los que decidan y prioricen los caminos que deben de seguir hasta poder llegar a conseguir una estabilidad en sus vidas.
Sobre la cárcel se estipula que uno de sus principales objetivos ha de ser la reinserción social. Si bien, y tal y como argumentaron los presentes, eso es algo que no se consigue. La gran cantidad de personas que hay para tan pocos profesionales, imposibilita el emprender un trabajo como el que se gestiona desde esta comunidad terapéutica, por ejemplo.
Por otro lado, se ha de señalar el papel que los medios de comunicación pueden jugar en el futuro de estas personas. Son muchos los prejuicios que sobre ellos se tienen, si bien, hemos de dejar de lado todos esos aspectos que nos impiden ver lo que una persona realmente es y lo que puede llegar a conseguir.
Lo que estos medios consiguen es que la mayoría de la población niegue que personas con problemas de drogodependencias puedan llegar a desprenderse de esa coletilla, quedándose sólo con lo que verdaderamente forma parte de ellos, para poder empezar una vida nueva alejada de esa dependencia que les hacía esclavos y que les impedía desarrollarse como personas completamente capacitadas para las diferentes situaciones con las que se les puedan presentar.
Así, para concluir me gustaría resaltar todo lo positivo que esa mañana me llevé de la sesión. Todo lo que se nos dijo, me animó a confiar en el trabajo con estas personas. Hemos de partir de que todos no querrán ser partícipes de un cambio hacia estilos de vida saludables. Si bien, para aquellos que sí lo quieren, es necesario prestarles una ayuda y darles la oportunidad que nosotros desde un principio hemos tenido.
No hemos de caer en la simpleza de pensar de que si consumen es porque quieren. Tal vez eso se corresponda con un porcentaje de personas con problemas de drogodependencias, pero también son muchos los que su situación es consecuencia de la suma de una serie de factores de riesgo que por su desarrollo desembocaron de esta manera.
Y es por ello que es imprescindible nuestra labor y motivación para ayudarles en ese cambio y camino que muchos desean emprender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario