Cuando se plantea la pregunta: ¿Desde cuándo enseñar el contenido de la muerte?, creemos que se debería comenzar en la etapa infantil.
Y para ello, los profesionales deben comprender y saber que para llevar a la práctica la Educación para la Muerte, deben contemplar una serie de premisas:
• Educar para la interiorización, pretendiendo que las personas incorporen el significado de la muerte, para posibilitar su crecimiento personal y su concienciación sobre este tema.
• Educar con claridad para que los menores entiendan el significado de la muerte sin ningún engaño.
• Educar en el momento oportuno, ya que la Educación para la Muerte es un proceso lento que debe contemplarse en el contexto de la madurez personal, en las circunstancias de las diferentes etapas psíquicas, educativas y culturales del niño.
• Educar a las personas para la muerte sin que se le de una atención especial, sin insensibilidades, ni sensiblerías.
• Razonar con naturalidad, evitar prejuicios, esquemas y las muletillas predeterminadas.
Hola Jessica,
ResponderEliminaren primer lugar no te preocupes por lo del formato. Dejalo estar porque a mi no m supone un problema para leerte.
Me encanta tu última reflexion sobre la educación para la muerte, buena aportación.
Con respecto a tu evaluación en este segundo cuatrimestre, vas muy bien. Mantienes notablemente el ritmo que te impusiste en el primero, y tienes buen nivel de reflexión. Continua en esta línea!!