En este se muestra la problemática con la que se encuentran una gran multitud de gitanos rumanos en diferentes zonas en los que éstos habitan, en la medida de que se encuentran viviendo en situación de exclusión social.
Son diferentes familias que, en la mayoría de los casos, se concentran en zonas chabolistas, donde mantienen unas condiciones de vida precarias en relación a la vivienda, al estado del terreno sobre el que se asientan, a la falta de un buen trabajo que les permita salir de esa situación, etc.
En este vídeo se ha podido ver también cómo al habitar en otros barrios donde viven españoles, se añaden otros problemas a los ya existentes como son las dificultades en la convivencia.
Así, haciendo un análisis de la situación destacada, podríamos decir que son muchas las causas las que han l
levado a esta situación y a otras de un rango mayor, como hemos podido ver con el caso de la expulsión de Francia de ese gran sector de gitanos rumanos que allí estaban.Aquí, se podrían decir que las causas de la expulsión son de tipo económico, pues el gasto en políticas sociales podría ser mayor que el invertido en el precio que han de pagar por su expulsión, y también de tipo político. Hecho que se empeora con la situación actual de crisis.
Y en general, un importante foco lo podríamos localizar en los medios de comunicación de masas, que a través de la desinformación que emiten hacen crear en el resto de población sentimientos de miedo y de rechazo hacia esas personas. Esto se debe a que siempre tienden dar a conocer aquellos casos que consideran como morbosos, en la medida que causan un efecto en aquellos que reciben esa “información”.
Por ello, sabemos que con esto nada positivo se consigue, salvo empeorar la situación por ambas partes.
En contrate con lo anterior, en este documental podemos ver cómo se trata la información con mayor rigurosidad, pues intenta mostrar una visión global sobre esta problemática, a partir de diferentes ópticas. A saber: profesionales de distintos ámbitos (educadores sociales, auxiliares de enfermería, maestros, etc.), voluntarios, personas que habitan con ese colectivo y las propias personas que sufren dicha problemática.
Además, se ve la situación desde la óptica de posible mejora y cambio, pues se refleja, entre otros casos destacables, el testimonio de un presidente de vecinos que explica, cómo a través del paso del tiempo se está consiguiendo que las dificultades de convivencia vayan a menos, posibilitando con ello un clima de cohesión social.
De esta manera, y cómo ya he destacado con anterioridad, sin este intento de mejora no hubiera tenido lugar el llegar a situaciones de integración que ya se están consiguiendo en zonas donde se trabaja para que ambas partes implicadas puedan resolver sus diferencias. Y dando con ello, más posibilidades de poder participar en la sociedad a ese colectivo que ha venido a este país para poder tener una mejor calidad de vida.
Pues de lo contrario, se empeoraría más la situación, entendiendo que si una familia no tiene de qué vivir, puede llegar a cometer cualquier conducta entendida como disocial, antes que permitir que su familia no tenga ni disposición económica para cubrir unas necesidades básicas como puede ser el alimento.
Además, se llegarían a perder los derechos más básicos de la persona, tal y como ocurrió en Francia.
Por todo ello, y desde el enfoque de esta asignatura, debemos de llevar diferentes vías de intervención con unos objetivos determinados y unas estrategias a seguir para alcanzar los mismos.
Son muchos los factores de exclusión que presenta este colectivo, como pueden ser: laborales, económicos, residenciales, educativos y culturales, etc.
Partiendo de que el colectivo proviene de un país con un idioma diferente al de la sociedad de acogida, sería imprescindible desde la intervención del educador, que éstos aprendieran castellano. Para ello, deberá conocer el nivel existente y partir de ahí para que estas personas reciban clases de castellano, posibilitando con ello, romper barreras lingüísticas.
Una vez ya tengan el idioma como base, se deberá conocer el nivel de estudios del colectivo, para que aquellos que estén en edad de trabajar, reciban formación sobre las cualificaciones demandadas en el mercado.
Si bien, se deberá conocer además, si existe una demanda de trabajo sobre este colectivo. Pues de no haberla, el educador tendrá que conocer el por qué y actuar en consecuencia.
Así, si esa negativa proviene de un rechazo engendrado por prejuicios y “desinformación” difundida y consolidada en la población, el educador deberá intervenir con el resto de la sociedad en un programa de sensibilización.
Para conseguir esto, se podrían dar charlas informativas en las empresas para que las personas que la integran abran su mente y comprueben que lo que caracteriza a esas personas no es lo que en los medios de comunicación suelen ofrecernos.
Con esto se pretende hacerles ver que ese gran desconocimiento que en la sociedad en general impera, sólo puede ser cubierto a través de la relación con el colectivo. Parte que deberá estar presente en las charlas.
Como consecuencia de la llegada de este colectivo a un lugar desconocido para ellos, y su asentamiento, en muchos de los casos, en zonas donde sólo se encuentran personas de su etnia, conlleva a que éstos no tengan acceso a información sobre los valores y formas de vivir de la sociedad de acogida.
Así, se deberá llevar a cabo estrategias como la comunicación intercultural para conseguir un intercambio recíproco, sin que el colectivo de llegada llegue a perder la identificación de la propia cultura.
De manera que el educador deberá intervenir para que desaprendan aquellos hábitos que podríamos considerar como no saludables, como por ejemplo, el no tener cuarto de baño en la casa. Y que incorporen a partir de ese diálogo intercultural, interactivo y dinámico, las formas de vida normalizadas de la sociedad a la que llegan.
Además, esto mismo se podría retomar desde la educación intercultural en los colegios, donde los niños rumanos sean partícipes.
Enlazando con esta última idea, sería objeto de intervención educativa, la escolarización de los niños. Para ello, y como se ve en el vídeo, se puede facilitar el acceso al centro educativo, a través de ese autocar que va a por los niños a la zona chabolista. Sirviendo esto además, para que los profesionales de la educación entren en contacto con las familias de los mismos.
Aquí he reflejado algunas de las intervenciones posibles a llevar con este colectivo, si bien, son otras muchas las que se pueden emprender, teniendo siempre presente el factor de exclusión sobre el que queremos incidir y el objetivo real y posible al que se aspira.
Hola Jessica, en este caso de voy a dar un poco mas de caña...
ResponderEliminarLas intervenciones que planteas no son basicamente educativas, mas bien...sociales. Si es competencia del educador enseñar normas, comportamientos, valores, pero eso es un objetivo,la intervención es la materialización de ese objetivo.
Solo decirte que revises un pelín la redacción, porque a veces las ideas son demasiado largas y pierden algo de sentido.
Ves bien encaminada pero tengo que apretaros un poco
Buenas Almudena. La verdad es que esta entrada me está costando un poco más por el tema de las intervenciones, pero estoy trabajando en ello. Así, la estoy remodelando para corregir los fallos que me has indicado.
ResponderEliminarEn el transcurso de esta semana, subiré la entrada junto con la de la clase pasada. Y espero haber mejorado los errores.
Gracias
Buenas Almudena ya he conseguido acabar la entrada. Si bien, no se si me he extendido más de lo necesario, pero es que me he insipirado y me he liado a escribir. No obstante, espero que mi inspiración haya servido para algo, y que haya mejorado en los errores que me habias comentado.
ResponderEliminarSaludos